Si te pierde el marisco gallego, es normal que te preguntes en qué se diferencian los camarones, las gambas y los langostinos. Cada uno tiene su carácter, su textura y su sabor, y elegir bien puede cambiar por completo el resultado de tu receta. Hoy ponemos el foco en los camarones: veremos sus características y qué los distingue de sus “primos” más cercanos.
Los camarones son crustáceos decápodos (de diez patas) pertenecientes a la familia Caridea. Su cuerpo es alargado, con caparazón fino y translúcido, antenas muy largas y un sabor delicado y ligeramente dulce. En la mayoría de las especies habituales en nuestras costas, suelen medir entre 3 y 6 cm, con ejemplares pequeños muy apreciados por su ternura.
Sus características generales entre camarones, gambas y langostinos
- Tamaño: pequeño, generalmente de 3–6 cm.
- Color: tonos translúcidos con vetas o finas líneas; se tornan rosados al cocerse.
- Textura: muy fina y jugosa; se cocinan en pocos minutos.
- Sabor: suave, con un punto dulce y marcado recuerdo a mar.
- Hábitat: estuarios, rías y zonas costeras; muchas especies típicas del Atlántico noreste.
Tamaño y “cuerpo”
- Camarones: los más pequeños; carne muy tierna.
- Gambas: tamaño medio (8–15 cm); carne más firme.
- Langostinos: los más grandes y carnosos (12–20 cm o más).
Otras caracteristicas
- Morfología
- Camarones (Caridea): caparazón fino, cola muy marcada y segundo segmento abdominal solapando al primero y al tercero, antenas largas.
- Gambas y langostinos (familias afines a Penaeidae): caparazón más robusto y cabezas más voluminosas.
- Sabor y textura
- Camarones: dulces, sutiles, ideales para preparaciones rápidas.
- Gambas: sabor marino más intenso; perfectas a la plancha o al ajillo.
- Langostinos: bocado carnoso y versátil; aguantan bien brasa, horno o arroces.
- Uso culinario
- Camarones: salteados breves, cocidos en agua de mar, en caldos y guisos ligeros para no eclipsar su delicadeza.
- Gambas: plancha, ajillo, salteados, fumets con sus cabezas.
- Langostinos: plancha, parrilla, horno, arroces y fideuás.
- Disponibilidad y precio
- El camarón de ría de calidad es estacional y muy valorado, lo que puede reflejarse en el precio.
- Gambas y langostinos ofrecen mayor variedad de orígenes y calibres durante todo el año.
Si te apasiona el marisco atlántico, el camarón gallego es uno de esos bocados que enamoran por su autenticidad. Pequeño, delicado y con un carácter único, este crustáceo ha conquistado a cocineros y aficionados gracias a su sabor intenso y a su sorprendente capacidad de adaptación.
Cómo reconocer al camarón gallego
A simple vista, el camarón gallego presenta rasgos que lo hacen inconfundible frente a otras especies del litoral. Su aspecto, además de fascinante, es clave para diferenciarlo de mariscos de calidad inferior.
- Color parduzco en crudo, con matices que varían según su entorno.
- Cabeza ligeramente cuadrada, un detalle morfológico que permite distinguirlo de las quisquillas.
- Tonos más oscuros cuando hay menos luz, un cambio que funciona como camuflaje frente a los depredadores.
Cuanto menor es la iluminación, más oscuro se vuelve el camarón gallego. Este mecanismo natural le ayuda a pasar desapercibido y a sobrevivir en un entorno donde el sigilo es clave.
Hábitat y adaptación
Estamos ante una especie extremadamente versátil. El camarón gallego se adapta con facilidad a diferentes condiciones, lo que explica su presencia en diversos paisajes marinos.
- Vive tanto en aguas cálidas como en aguas frías.
- Frecuenta zonas rocosas y también fondos arenosos.
- Prefiere áreas con poca profundidad y abundancia de algas.
Alimentación: el equilibrio del fondo marino
De hábitos omnívoros, el camarón gallego juega un papel importante en la cadena trófica.
- Se alimenta de seres muertos del fondo marino.
- Consume algas en descomposición, contribuyendo al equilibrio del ecosistema.
Valor gastronómico y temporada
En cocina, el camarón gallego es muy apreciado por su intenso sabor y por su escasez, consecuencia de la sucesiva explotación en las costas gallegas. Aunque puede encontrarse durante todo el año, su mejor momento llega en invierno, cuando está de temporada y alcanza su punto óptimo de calidad.
- Disponible todo el año.
- Mejor calidad y plenitud de sabor en invierno.
¿Te has preguntado alguna vez cómo distinguir un camarón gallego de un camarón atlántico o en qué se diferencian las gambas de los camarones? Si te apasiona el marisco, aquí encontrarás una guía clara y directa para disfrutar más de cada elección en tu plato.
Diferencias entre camarón gallego y camarón atlántico
La manera más sencilla de distinguirlos es fijarte en su coloración una vez cocidos:
- El camarón gallego muestra un rojo intenso y brillante.
- El camarón atlántico queda notablemente más pálido.
Si dudas frente a la cazuela, recuerda: el rojo vivo suele delatar al gallego, mientras que los tonos claros apuntan al atlántico.
Diferencias entre gambas y camarones
La diferencia más evidente está en las dimensiones:
- La gamba es más grande y, por lo tanto, ofrece más carne por pieza.
- El camarón es más pequeño, perfecto para recetas donde prime la intensidad del sabor.
Sabor y sazón
En boca, los camarones destacan por un perfil más sabroso. Por eso conviene moderar la condimentación, especialmente la sal, para no opacar su carácter natural.
Valor nutricional y beneficios
El camarón es un potente antioxidante natural gracias a su contenido en selenio, que ayuda a neutralizar los radicales libres. Además, aporta Omega 3 y vitamina D, nutrientes que contribuyen a la absorción de calcio y fósforo y apoyan el cuidado de la salud cardiovascular.
En términos generales, el valor nutricional de las gambas es muy parecido al de los camarones, pero estos últimos suelen ser más ligeros:
- Calorías aproximadas del camarón: 82 kcal por cada 100 g.
- Opción interesante para dietas de adelgazamiento por su bajo aporte energético.
Elecciones inteligentes según tu objetivo
- ¿Buscas más carne por pieza? Elige gambas.
- ¿Quieres sabor más marcado? Opta por camarones y ajusta la sal con moderación.
- ¿Prefieres ligereza? El camarón destaca por sus bajas calorías y su aporte de Omega 3 y vitamina D.





