El bacalao, ese tesoro del océano que conquista paladares en todo el mundo, no solo deslumbra por su sabor, también es una fuente extraordinaria de beneficios nutricionales. En El Carbón de Valentina lo trabajamos respetando su esencia y su producto. Entre sus variantes más admiradas destaca el Skrei, un tipo de bacalao estacional que merece ser descubierto, cocinado y, sobre todo, disfrutado.
Originario de las gélidas aguas del Mar de Barents, en Noruega, el Skrei es un bacalao único, célebre por su frescura y su textura laminada. Cada invierno, migra desde las profundidades hacia la costa noruega para reproducirse, lo que lo convierte en un producto de temporada muy esperado. Su carne es firme, jugosa y delicada, con un sabor limpio y elegante que realza cualquier receta.
Lo que define al bacalao
- Textura: láminas definidas y carne tersa.
- Sabor: equilibrado, puro, con notas marinas suaves.
- Frescura: se captura en un periodo corto (invierno–inicios de primavera), lo que garantiza calidad excepcional.
- Identidad: procede de Noruega y suele identificarse con etiquetado de origen.
En El Carbón de Valentina trabajamos platos con Skrei cuando está en temporada, para que lo disfrutes en su mejor momento. El clásico europeo. De sabor equilibrado y carne firme, es el protagonista de infinidad de recetas tradicionales.
Muy apreciado por su versatilidad y suavidad. Excelente para asados suaves, rebozados y cocciones rápidas. El “viajero” del Atlántico Norte. Disponible en invierno y principios de primavera, ideal para preparaciones que potencian su jugosidad.
- Fresco: ideal para plancha, horno o vapor, conserva todo su perfume marino.
- Salado: tradición pura; perfecto para pil-pil, potajes y guisos.
- Desalado: listo para cocinar, mantiene la textura clásica de la salazón con menos trabajo previo.
- Al punto de sal: equilibrio entre frescura y sazón, muy práctico para recetas rápidas.
- Ahumado: notas aromáticas que combinan de maravilla con ensaladas y entrantes fríos.
- Lomo o supremas: para asar o confitar, máximo lucimiento del producto.
- Ventresca: más melosa, ideal para brasa suave o pil-pil.
- Cocochas de bacalao: delicadeza gelatinosa, exquisitas al pil-pil.
- Migas o desmigado: revueltos, brandadas, croquetas y rellenos.
- Proteína magra: alto contenido proteico con poca grasa, ideal para mantener y recuperar masa muscular.
- Omega-3 (EPA y DHA): aliados del corazón y el cerebro, favorecen el bienestar cardiovascular.
- Vitaminas y minerales: destaca en vitamina D, vitamina B12, selenio, yodo y fósforo, esenciales para energía, defensas y tiroides.
- Bajo en calorías: perfecto para dietas equilibradas sin renunciar al sabor.
- Versatilidad culinaria: admite técnicas muy diversas, desde guisos hasta cocciones ligeras.
- Frescura: olor limpio a mar, carne firme y brillante.
- Color: blanco nacarado, sin tonos opacos.
- En salazón: textura homogénea, sal bien distribuida, sin excesiva humedad.
- Skrei: piel tensa, músculo firme y etiquetado de origen de Noruega.
- Corta las piezas uniformes para un desalado parejo.
- Cubre con agua fría (proporción 1:1) en la nevera.
- Cambia el agua cada 8–12 horas, entre 36 y 48 horas según el grosor.
- Antes de cocinar, seca cuidadosamente con papel absorbente.
- Al pil-pil: emulsión sedosa que resalta la gelatina natural.
- A la gallega: con cachelos, aceite de oliva y ajada, pura tradición.
- Horno: sellado rápido y acabado suave para mantener jugosidad.
- Brasa: humo sutil, piel crujiente, interior tierno.
- Confitado: baja temperatura en aceite para una textura melosa.
- Brandada y croquetas: cremosidad y sabor en cada bocado.
Si te apetece disfrutar del bacalao en su mejor versión, el Skrei de temporada es una apuesta segura. En El Carbón de Valentina lo preparamos con técnicas que respetan su naturaleza: sellado y horneado, pil-pil suave, o acompañado de verduras de invierno y aceite de oliva virgen extra para realzar su personalidad.
- Vinos blancos atlánticos: frescos y minerales, elevan su sabor.
- Grelos y cachelos: equilibrio entre amargor sutil y dulzor de la patata.
- Ajada gallega: ajo, pimentón y aceite para un toque aromático inconfundible.
Vamos a ello: prueba nuevas preparaciones, descubre cortes diferentes y déjate sorprender por la elegancia del Skrei y la versatilidad del bacalao en tu mesa, como hacemos en El Carbón de Valentina.
El mundo del bacalao es amplio y fascinante. Más allá de las preparaciones tradicionales, existen otros tipos de bacalao que destacan por su origen, textura y sabor, y que abren un abanico de posibilidades en la cocina. Si te apasiona explorar ingredientes con carácter, aquí tienes una guía clara y apetecible para elegir el corte y la especie que mejor encaje con tu receta.
Otros tipos de bacalao
Bacalao Gadus morhua (bacalao atlántico)
El Gadus morhua es el clásico bacalao atlántico: carne blanca, firme y versátil. Es el favorito de las mesas europeas por su capacidad de mantener la estructura en cocciones intensas sin perder jugosidad.
- Origen: Aguas frías del Atlántico Norte.
- Textura y sabor: Carne firme, laminada y de sabor equilibrado.
- Mejor para: Recetas que requieren consistencia y cuerpo.
- Asados con aceite y ajo para realzar su carne blanca.
- Guisos tradicionales con tomates, aceitunas y hierbas.
- Frituras crujientes que conservan el interior jugoso.
Bacalao Gadus macrocephalus (bacalao del Pacífico)
El Gadus macrocephalus, o bacalao del Pacífico, aporta una textura tierna y un sabor suave que invita a preparaciones delicadas. Su perfil es muy apreciado en la cocina asiática.
- Origen: Frías aguas del Pacífico Norte.
- Textura y sabor: Más tierno, con notas limpias y delicadas.
- Mejor para: Cortes finos y cocciones cortas.
- Sushi y sashimi cuando se busca una mordida suave.
- Vapor con jengibre, cebolleta y aceite de sésamo.
- Salteados rápidos con verduras crujientes.
Bacalao Gadus ogac (bacalao de Groenlandia)
Conocido en algunos mercados como bacalao negro, el Gadus ogac se pesca en latitudes frías y ofrece un sabor más intenso que otras variedades, ideal para quienes buscan carácter en el plato.
- Origen: Zonas frías del Atlántico y Pacífico Norte.
- Textura y sabor: Carne más oscura, sabrosa y marcada.
- Mejor para: Preparaciones que admiten sabores profundos.
- Estofados especiados con fondo de mar y notas ahumadas.
- Plancha o parrilla para potenciar su intensidad.
- Marinados largos que realcen su perfil umami.
Bacalao Gadus chalcogrammus (bacalao de Alaska)
El Gadus chalcogrammus, conocido como bacalao de Alaska, seduce por su carne suculenta y delicada. Es una opción magnífica para preparaciones frescas en las que la textura sea protagonista.
- Origen: Aguas frías del océano Ártico y mares subárticos.
- Textura y sabor: Jugoso, de fibras finas y sabor sutil.
- Mejor para: Platos fríos y cortes limpios.
- Ceviches con cítricos y chiles suaves.
- Tartares con alcaparras, limón y aceite de oliva.
- Papillote con hierbas frescas para una cocción al vapor aromática.
El Bacalao Gadus morhua callarias, conocido popularmente como bacalao de Terranova, es una joya del mar que seduce por su tamaño más compacto, su textura delicada y una carne ligeramente más dulce que otras variedades. Muy valorado en la cocina tradicional de Canadá y Estados Unidos, este bacalao conquista por su versatilidad y su sabor limpio, perfecto para recetas que buscan equilibrio y elegancia.
¿Qué hace especial al Bacalao Gadus morhua callarias?
Esta variedad se distingue por matices sensoriales que funcionan de maravilla tanto en recetas clásicas como en propuestas contemporáneas.
- Tamaño más pequeño: piezas manejables que facilitan una cocción uniforme y presentaciones cuidadas.
- Textura tierna: láminas jugosas que se separan con facilidad, ideales para salsas y cocciones suaves.
- Sabor sutil y ligeramente dulce: perfecto para destacar fondos aromáticos sin eclipsarlos.
- Gran versatilidad culinaria: se adapta con éxito a guisos, horno, plancha o técnicas de baja temperatura.
Cómo disfrutar las variedades del bacalao en la cocina
Cada tipo de bacalao aporta su carácter y su mejor versión con técnicas y acompañamientos a medida. Desde los clásicos de siempre hasta creaciones modernas, su diversidad abre un mundo de posibilidades para todos los gustos.
Platos esenciales y técnicas que realzan su sabor
- Bacalao a la Vizcaína: un clásico con carácter, donde la salsa de pimientos y el fondo de cebolla abrazan la dulzura del pescado sin ocultarla.
- Bacalao en Papillote con Hierbas Mediterráneas: cocción al vapor en su propio jugo, con tomillo, romero y cítricos; la opción perfecta para preservar su textura tierna y su sabor delicado.
- Confitado suave: a baja temperatura en aceite de oliva para lograr láminas jugosas y aromáticas.
- A la plancha: marcado rápido para un exterior dorado y corazón meloso, ideal con verduras de temporada.
- Guisos y salsas ligeras: caldos de pescado, emulsiones de ajo suave o pilpil ligero, que potencian su perfil dulce sin dominarlo.
En nuestra carta
Si te apetece descubrirlo en recetas que respetan su esencia, en nuestra carta de El Carbón de Valentina puedes disfrutarlo en dos propuestas que lo ensalzan:
- Empanada de bacalao: masa crujiente y relleno jugoso, con bacalao en su punto y sofrito aromático que realza su dulzor natural.
- A la gallega con puré de coliflor y pak-Choi: una combinación equilibrada, cremosa y vegetal, que acompaña al bacalao sin robarle protagonismo.
Delicado en sabor, versátil en la cocina y con un perfil saludable difícil de igualar, el bacalao se ha ganado un lugar privilegiado en las mesas de quienes buscan comer rico y cuidarse al mismo tiempo, como defendemos en El Carbón de Valentina.
Propiedades nutricionales del bacalao
Ya sea fresco, salado o desalado, el bacalao ofrece una combinación de nutrientes que favorecen una dieta equilibrada. Sus propiedades nutricionales lo convierten en un aliado ideal para mantener la energía, proteger el corazón y apoyar el bienestar general.
Alto contenido proteico
El bacalao es una excelente fuente de proteínas de alta calidad, esenciales para el desarrollo y mantenimiento de los tejidos musculares y la salud en general.
- Aporta proteínas completas que contribuyen a la recuperación muscular.
- Favorece la saciedad, ayudando a regular el apetito.
- Ideal para deportistas, personas activas y etapas de ganancia o mantenimiento de masa muscular.
Ácidos grasos Omega-3
Rico en ácidos grasos omega-3 como EPA y DHA, el bacalao contribuye al cuidado de la salud cardiovascular y al equilibrio del sistema circulatorio.
- Ayuda a mantener niveles saludables de triglicéridos.
- Favorece una adecuada función cardiovascular.
- Apoya procesos relacionados con la salud cognitiva y el bienestar general.
Vitaminas y minerales esenciales
El bacalao aporta una combinación de vitaminas del complejo B, vitamina D y minerales clave como fósforo, potasio y selenio, fundamentales para el metabolismo, la salud ósea y el sistema inmunológico.
- Vitaminas del complejo B (como B12, B6 y niacina): apoyan el metabolismo energético y el funcionamiento del sistema nervioso.
- Vitamina D: contribuye a la absorción del calcio y al mantenimiento de huesos fuertes.
- Fósforo y potasio: participan en el equilibrio de fluidos y el correcto funcionamiento muscular y celular.
- Selenio: actúa como antioxidante y apoya el sistema inmunológico.
Bajo contenido calórico
A pesar de su valioso aporte nutricional, el bacalao es bajo en calorías, lo que lo convierte en una opción muy atractiva para quienes buscan un peso saludable sin renunciar al sabor.
- Proporciona proteínas con poca grasa, lo que lo vuelve ligero y equilibrado.
- Encaja con patrones de alimentación orientados al control de calorías y al bienestar metabólico.
- Su versatilidad permite preparaciones sencillas, sabrosas y nutritivas, como las que elaboramos en El Carbón de Valentina.





